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Hoy se conmemoran 231 años del natalicio de Antonio Ricaurte, héroe de la causa patriota en San Mateo PDF Imprimir E-mail

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El 10 de junio de 1786, en la Villa de Leyva ubicada en Boyacá-Colombia, nació Antonio Ricaurte Lozano, un oficial del ejército de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, quien luchó por la Independencia de Venezuela y además, se le atribuye el heroico acto de haber volado el fortín de San Mateo, inmolándose por la causa patriota.

Fueron sus padres Esteban Ricaurte Mauris y María Clemencia Lozano Manrique, hija de Jorge Lozano de Peralta, Marqués de San Jorge, de quien se dice, colaboró con los Comuneros en la insurrección de 1781. Entre 1799 y 1804, Antonio Ricaurte estudió en el colegio de San Bartolomé de Bogotá, completando su formación de manera autodidacta en la gran biblioteca que poseían sus padres y parientes.

Años después, se casó con Doña Juana Martínez Camacho, sobrina del prócer Joaquín Camacho, quien le ayudó a entrar en la burocracia colonial con el cargo de escribano de cámara y secretario del Tribunal de Cuentas del Virreinato.

Participó en los hechos revolucionarios del 20 de julio de 1810 en Santa Fe de Bogotá, con lo que se declara la independencia de la Nueva Granada; tras su gran actuación, colmada de valor y tenacidad, sus compañeros de lucha lo nombraron "El Chispero". Luego, fue llamado a formar parte del Batallón de Infantería de Guardias Nacionales con el grado de Teniente. Participó en su primera guerra civil neogranadina en el Alto de la Virgen donde sus tropas fueron derrotadas el 2 de diciembre de 1812; posteriormente se dio el combate de San Victorino el 9 de enero de 1813, que terminó con el triunfo de los centralistas. Tras los acontecimientos, Ricaurte fue seleccionado para formar parte del ejército granadino organizado por el entonces brigadier, Simón Bolívar, y así luchar en la Campaña Admirable por la libertad de Venezuela.

Como miembro del primer Ejército Libertador, integrado inicialmente por 300 hombres neogranadinos y venezolanos, Ricaurte se destacó en los combates de La Grita (13 de abril), Carache (19 de junio), Niquitao (2 de julio) y Taguanes (31 de julio), suscitados en 1813.

Fue en el primer trimestre de 1814 cuando, en medio de una serie de colisiones entre patriotas y realistas en los Valles del estado Aragua -que comprenden una zona entre el Lago de Valencia y San Mateo-, encomiendan al Capitán Ricaurte y a un grupo de 50 soldados, la custodia de Casa Alta, la mayor hacienda patrimonial de la familia Bolívar, donde se almacenó la pólvora y los pertrechos de los patriotas.

El 25 de marzo, José Tomás Boves había avanzado sobre Caracas ocupando la población de Cagua en Aragua, con más de ocho mil soldados; mientras una de las columnas de su tropa, que bajaba por la fila de Los Cúcharos, se apoderó de la Casa Alta. Gracias a la acción del Capitán Ricaurte no incursionaron en la habitación donde se encontraba la bodega de los patriotas, pues al observar que las tropas realistas estaban dispuestas a capturar el depósito, tomó un tizón de la cocina y prendió fuego al polvorín, inmolándose y dando muerte a aquellos que se encontraban dentro del recinto. Fue entonces cuando Simón Bolívar aprovechó el desconcierto producido por la explosión y lanzó un contraataque que le permitió el triunfo de la batalla.

Cada 25 de marzo, la memoria de Ricaurte es conmemorada en San Mateo, así como también es recordado en cada entonación del himno del estado Aragua, que en su III estrofa señala: En el campo sangriento de Marte libertad a la patria ofrendó la proeza inmortal de Ricaurte, que en tierra aragüeña su Olimpo encontró.

 

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